Un duper bocinazo de Vida Guapa®

6.26.2006

escribir la próstata

Mi abuelo, gracioso personaje que ha fraguado grandes teorías, entre las que destaca la del agua de mar (la cual no se termina porque, dice, igual que el bacalao, dura mucho más por tener sal), nos replicaba el otro día cuando le hablábamos de ir al doctor. Imputábamos que a sus 89 años cumplidos era imperioso hacerse un chequeo de la próstata; el objetaba que no, que a él se la habían quitado a los 4 años. No, no había sido una circunsición, ni un chequeo, ni una apendicitis: él está seguro de que le extirparon la próstata a los cuatro, razón por la cual no tiene objeto chocársela.

Con historias como ésta, yo tenía que volverme escritor. No tenía más remedio. Porque, después de un tiempo de escuchar estas cosas y confrontarlas con lo cotidiano, uno acaba por tener dos opciones: vivir para escribir o escribir para vivir. Lo cual, en términos generales, es más o menos lo mismo, con pequeñas torceduras en la línea lógica de la acción y la reacción. A mi abuelo le quitaron la próstata a los cuatro porque, estoy seguro, teme que alguien lo toquetee. Uno escribe como si le hubieran extirpado la vida por miedo a que nadie quiera tocarla.

8 Comments:

Blogger fabricadepolvo said...

ayer puse un comentario aquí, pero creo que no se quedó constancia de tal cosa. Decía que es uno de los post que más me han gustado. Que refleja las fruiciones, ficciones y sufrimientos de muchos de los que escribimos por gusto. Y lo de las teorías es maravilloso. A mi padre le acaban de diagnosticar glucosa alta, y todos sabemos lo que eso significa con la abuela diabética, él está convencido de que si no lo hubiéramos llevado al médico para decirle qué tenía, nunca hubiera pasado nada. Igual tiene razón. Un saludo.

18:28

 
Blogger Ibelin no Balian said...

Que onda con tu abuelo, jajajajaja

02:14

 
Anonymous Ana Lucía said...

¡Que bueno que ya se terminan mañana las campañas!
Estuvieron terribles, ninguno de los Robertos me convenció, Felipe despues de lo de su cuñado resultó ser un pavo, al parecer el único que vale la pena es el peje.
Sonrían vamos a ganar!!!

02:40

 
Blogger  said...

Los abuelos, seres que disfrazan de comicidad su inteligencia y con la sagacidad más pura escapan de la realidad (o la convierten en lo que prefieren), personajazo me pareció el suyo desde aquel relato del agua de mar.
Esta vez… no fue la excepción.
Abrazo Mr. Feben.

12:00

 
Blogger +oRLy+ said...

¡Un final fenomenal!

No sé bien qué sea lo que busque en un texto, pero este me ha gustado en su totalidad; no por lo dicho, sino por lo omitido.

Un saludo
un abrazo.

Salut!

23:18

 
Blogger Eratóstenes Horamarcada said...

Chido texto. Saludos desde Torreón.

11:49

 
Blogger Neonidas said...

¡Que chido abuelo tienes! El mío tiene un marcapasos y espera con ansia el día en que el aparatejo deje de funcionar y se lo lleve a la tumba. Mientras tanto, antes de que eso suceda, disfruta de ver el Playboy Chanel cuando mi abuela se va a dormir.

15:33

 
Blogger lupilstinskin said...

jajajajajaja en serio que buena anécdota, jejejeje mi hermosa abuela materna presume de que a ella jamás la han abierto y que no usa lentes y aque a sus 84 casi 85 años de vida tiene tooooooooda su dentadura completa, mientras mi otra hermosísima abuela se busca cada vez más achaques para no tener que moverse de su sillón.
aaaaah io quiero tambien envejecer con gracia, aunque esto le de gracia a las futuras generaciones.

18:34

 

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