Un duper bocinazo de Vida Guapa®

11.08.2005

Quiúbole Chilangia Tour 2005: la minuta

Don Ruy Feben, Duque del Claxon, dice: sabes que una persona es un Gran Personaje® cuando sientes deseos de producir y comercializar muñecos de acción con su efigie.

Sobra decir que para cuando pasábamos por segunda vez frente al Ángel de la Independencia, yo ya me antojaba dueño de Mattel; porque había tanto Gran Personaje® a mi alrededor, que no hubiera bastado con hacerle a cada uno su modelo plástico, ni con inventarle su golpe de karate particular: a esas alturas del Quiúbole Chilangia Tour 2005, el Turibús que fue escenario de los traspuntes cómicos de tanto personaje ya se había francamente convertido en el CastilloGrayskull.blogspot.com.

Todo comenzó con esta querella, esta convocatoria, y 10 casi totales desconocidos frente al H. Auditorio Nacional: el Quiúbole Chilangia Tour 2005, magno evento que reuniría por primera vez a lo más granado de la blogósfera chilanga para dar la vuelta por lo más granado de Chilangia sobre el segundo piso del más granado Turibús, había oficialmente comenzado. Los diez Paladines de la Ñoñez estaban listos: haciendo heroica fila bajo el sol para alcanzar honrosos lugares en el jegundo pijo del Turibú, comenzó la aventura. Fue en la propia fila que conocimos al que sería nuestro archienemigo durante el recorrido: el Malvado Hombre de los Asientos Vacíos, que so pretexto de que “las edecarnes le habían dado chocolates sólo-para-los-niños”, negó varias veces una barra de chocolate a los paladines. Pero no lo culpemos: él no tenía por qué saber que dentro de un par de meses será víctima de una horda de fans-from-hell de Lulú Marina, quienes, seguramente, le arrancarán la cabeza sin reparos, con tal de conseguirle al Estrello® su anhelada barra. En fin.

Decía: las artimañas que hubo que aplicar para subir y sobrevivir al Turibús fueron múltiples y variadas, pero siempre penosas:

1. La definición de Ñoño® (que es una condición sine qua non de todo blogger que se respete a sí mismo, tal y como lo demostró el Master Blogger, maestro al fin, cuando elevó a categoría de discusión teórica eso de que el reggaetón carece de variaciones creativas, ergo, apesta; por tanto, la capacidad analítica-racional, así como la virtual incapacidad de relación con un ambiente social de adaptación,) dicta que cualquiera que se considere tal, ñoño y blogger, debe evitar al punto de la fobia la asistencia a los Antros® (Ojo: a toda regla corresponde una excepción que la confirma; en este caso, la regla se confirma y reconfirma, dado que la mitad del grupo es asiduo asistente a Antros y Tugurios Fresas de Muerte Pop; de tal suerte que la regla cinco veces excepcionada es cinco veces confirmada y, así, demostramos que todos los bloggers odiamos cinco veces los antros). Primera pena: darnos de bruces con el hecho de que el mismo Turibús tiene cadena y un Chepe de Petatlán, que fue sólo a la vista y comprobación de nuestra alcurnia que nos dejó subir al artefacto (hubo que confesar, no sin dejos de resignación, que Servidor® es Duque del Claxon, Almaviva hijo de su padre, y Lulú Marina una feliz delvallecina). Claro: el orangután, como todos, se cobró nuestro peaje a lo chino, y luego nos negó las barras de chocolate.

2. Un buen blogger es un blogger creativo. Y quedó demostrado con las constantes muestras de superioridad intelectual de la anti-elite bloguera que confirmó eso de que cogito ergo sum. V. gr.:

Problema: Lulú Marina cuestiona la validez artística de los Tenis Colgados del Cable de Luz™
Solución: Quack, apabullante en su capacidad de teorizarlo todo en infínitum, dicta un dogma y crea una campaña publicitaria perfecta: “Turibús: colgar los tenis nunca fue tan fácil”. Chas: de pronto, cuestionar el arte de colgar los tenis quedó minimizado por su potencial creativo.

Problema: La mitad del recorrido del Turibús es por zonas fundadas durante el porfiriato, que copian con descaro modelos estéticos franceses de la época, dejando de lado la esencia de lo mexicano. Alerta: problemas de malinchismo e identidad.
Solución: Si Nueva York y San Francisco tienen su Little Tokio y su China Town, ¿por qué Chilangia no puede tener su Petite Paris? El cambio simbólico es brutal: ¿Quién es el Tercer Mundo ahora, Limantour?

3. Cultura vs. Natura: si la insolente rama de un impertinente árbol intenta picarte los ojos… grita.

4. Lecciones de Darwin: si no eres lo suficientemente simpático como para agradar a los compañeros de viaje, ríe hasta que huyan despavoridos, critica sus rosadas playeras, sus ancianas acompañantes, o su tremendo parecido con Ringo Starr (baterista de los Beatles que honró con su rubia cabellera el asiento contiguo a Almaviva, quien, por cierto, venía tan crudo y desvelado que no reconoció al ídolo).

Y de artimañas, miles y miles más para sobrevivirnos: yo previne desde un principio que eso de estar en el segundo piso les iba a quemar el coco. Me cubrí con dos capas, y aún así me quemé; ni qué decir de la pobre Yosola, más blanca que la canción de Mecano, y finalmente más tatemada que los plátanos machos (cuya controversia no se ha resuelto: la Escuela Colombiana dice que el plátano es salado, mientras que el resto del mundo dice que como viene del Tercer Mundo, ha de ser, por fuerza, dulce); aunque, claro, hay que decirlo: no tenemos por qué hablar de la asoleada de Yosola, porque si de quemones se trata, tendríamos que analizar eso del tuteo; y dejémoslo claro: parece que en Colombia tutearse antes de los dos meses de relación, puede provocar habladurías y forzar matrimonios. Así que, según la propia Yosola, en México tenemos tres cosas qué agradecer: primero, que no nos cateen en los centros comerciales y que no exploten los balones de fútbol; segundo, que aquí los narcocorridos si se graben en CD; tercero, que estemos acostumbrados a hablarnos de tú.

Vicisitudes: Lulú Marina aceptó que el reggaetón apesta. Y lo va a negar: pero ella sabe en el fondo de su ser que lo aceptó. Todos lo vimos (errata: el jazz no ha muerto en casi cien años. Apuesto mi tupida cabellera a que el reggaetón desaparece en cinco).

También hubo harta y cuantiosa cultura: descubrimos por cuenta del Terrible Funk que hay sólo catorce agitados y veloces cilindreros en la Ciudad de México, que se las arreglan para cubrir más de quince esquinas cada día. La sospecha es que se hacen clones desechables detrás del vidrio de mensaje inteligible ubicado en la fachada de Bellas Artes. Teóricos afirman que lo que el mensaje decía en realidad era: “septis imperaticum est – altis”; en otras palabras: “es imperativo limpiar – brinca”. En fin. La tarea de descifrar si la ventana es un mensaje cifrado escrito en el vidrio de Bellas Artes por el fantasma de Diego Rivera, o la fachada que encubre la clonación de cilindreros, es de Batman. Pero el hombre murciélago andaba de parranda: gastándoselas de rockstar en pleno Zócalo, invitado seguramente por Marcelo para hacerle promoción. Ah, estos superhéroes alados: no aprenden nada de los diez paladines de la blogósfera, que sí invertimos nuestros superpoderes en acciones que pueden cambiar la vida de la gente, como por ejemplo, en descifrar las misteriosas leyendas urbanas que nos dicen las abuelas: que si comer aguacate cuando uno está enojado te deja tieso; que si comer sandía en exceso te envenena; que si tomar leche antes de la peda es saludable. En fin: los avances en las investigaciones serán publicados próximamente en una nueva sección titulada “mythbusters o cazadores de embustes”. Espérelo.

El recuento de los daños: entre que Rasmin nos regalaba el título de “manigüis”, el amor del Terrible Funk y la Lilith Galactik era saboteado por resentidas y moralinas ramas, y el Master Blogger dejaba en evidencia que su genialidad proviene de las hartas horas de convivencia con Martha, su señora, no tuvimos más remedio que lo irremediable en estos casos: ir a por unas chelas. Y bueno: se descubrió que teníamos también por enemigos a los meseros de Papa Bil’s, que intentaron por todos los medios privarnos de totopos y frijoles.

El fallo: cuando nos despedimos, quedamos de vernos frente al Auditorio Nacional para despedirnos en forma. Eso no sucedió: no contamos con que Kabah, nuestro Lex Luthor, había organizado ese mismo día un concierto en el Auditorio con la única intención de evitar que nos despidiéramos como la gente decente.

Con todo, el Quiúbole Chilangia Tour 2005 fue todo un éxito. En palabras de Quack: ojalá que se repita.

5 Comments:

Blogger Yosola said...

Varias cosas.

1. Les digo que la Sandía tiene cianuro.
2. Que gracias a usted por advertir lo de la quemada. La terca soy yo.
3. EL PLATANO ES SALADO por el amor de dios.
4. Mythbuster!!!
5. Y yo lo apoyo como lo prometi, fuimos a despedirnos pero no habia nadie. Los guaches son ellos.

14:46

 
Blogger Ana Lucía said...

Quiúbole!!
Yo también punteo:
1. Llegué a mi casa a comer chocolate.
2. Insisto en que debería existir un estudio que revele por qué a la gente le da por aventar zapatos a los cables; lo de los audífonos ya lo entiendo, pero imaginemos que vayamos por la vida colgando de los cables todo lo que no nos sirva...
3. A la próxima prometo usar bloqueador o una gorra, es decir, obedecer al amo del claxon.
4. Esta vez no voy a caer, como político en campaña ante el aborto sólo voy a decir del reggaetón: "de ese tema no voy a hablar"
5. Esperamos afuera del Auditorio, de hecho los vimos pasar en el coche y supusimos que partían ya que no se detuvieron. Si tan sólo hubiera sido Pandora y no Kabah, júrenlo que yo me hubiera instalado en el recinto hasta las tantas de la noche.
6. Con eso del cianuro de la sandía qué fiesta has de agarrar si se te ocurre mezclarla con alcohol, eso ha de ser explosivo y ni con ocho vasos seguidos de leche te salvas. Zafo probarlo...

17:57

 
Blogger El Terrible Funk said...

Hijoles, qué buena reseña mi estimado Feben.
Tu obsesión por enumerar las cosas y los eventos le ha dado excelentes tintes cronológicos al Chilangia Tour 2005.
De verdad aun no creo eso del cianuro en la sandía... podría funcionar para hacer agroterrorismo en un buen clericot.
O como método de suicidio comiendo tanta sandía hasta morir envenenado.
(http://www.amigosdeandalucia.com/paginas/revistas/015/015zumos%20de%20frutas.htm)

Además de Zapatos y tenis colgados tambien he visto los siguientes objetos balanceándose entre los nervios de la Ciudad de México:
Calcetas, pantimedias (siii unas pantimedias), los radicales audífonos, focos de color verde y si seguimos fregando al vigilante discriminador del turibús yo creo que no faltará pronto ver la cabeza de algún bloggero.

Mi rostro se está despellejando.(las ventajas de ser un morenazo de fuego)

El Jazz no es como el regaetón así como como el chocolate en un turibús no es para un blogger.

No te preocupes, entiendo que no querías que te identificaran con el público de kabah.

Por cierto ya viene el concierto de RBD, ahí me traes un recuerdito.

"El amor y las limpias violentas con ramas en segundo piso de microbús no se llevan"

18:32

 
Blogger quack said...

Los diez Paladines de la Ñoñez... enorme!!!!

Denerías patentar el nombre, no vaya a ser que en un futuro un grupo de tecnócratas se robe el slogan para un grupo de Rock (o en su defecto... Reggaetón... o Jazz... total, Lulú Marina dice que es lo mismo)

19:22

 
Blogger Omar Cruz said...

I like this blog is fantastic, is really good written. Congratulation. Do you want to see something more? Read it...:Great investment opportunity in Costa Rica: beach real estate, condo, condos for sale. Visit us for more info at: http://www.costa-ricarealestate.com

16:58

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home